Es increíble lo bonito que le queda el velo a una novia cuando llega el día de su boda, verdad?

Días de salidas con la familia eligiendo el vestido, los zapatos, y cuando ya creemos que lo tenemos todo….. falta el velo. Bueno, mañana venimos!!!

Esa frase es muy típica cuando no queremos que nos falte ningún complemento, pero hay que saber elegir el velo. Porque no existen dos novias iguales, no hay dos velos iguales, ni a todas las novias les sienta igual el velo.

Son ya muchos años de experiencia viendo cómo, por lucir un velo espectacular, inmenso y grande para la foto de la ceremonia y los exteriores, acaba recogido en el brazo de la novia mientras saluda a los invitados.

Y qué tal un segundo velo? Uno que te permita moverte con soltura, que te haga igual de radiante, que vaya a juego con tus complementos y no tengas que pisarlo mientras saludas invitados, familiares y amigos?

La elección es difícil, pero nuestro equipo os puede asesorar en la elección. Obviamente, la tienda debe tener más idea de velos que los fotógrafos, pero nuestra creatividad es diferente, y nuestra perspectiva, a la hora de ser prácticas, también.

Por lo tanto, no es mala idea llevar un velo para la foto espectacular, y otro para el resto del día. O bien, uno que sea cómodo y no haya que recogerlo en el brazo durante horas el día de la boda.

Ese día es para ti, y debes disfrutarlo a tope.

Y recordad… Si el amor no es locura, no es amor!!!